Pintag: Descubriendo los páramos a caballo

Febrero 26, 2009 at 5:02 pm (Desde el periodismo) (, , , , , , )

Cabalgata por los senderos del cerro Sincholagua en Pintag

Cabalgata por los senderos del cerro Sincholagua en Pintag

Llegar a la parroquia de Pintag, desde la capital no es difícil. Una furgoneta para 15 personas aguarda a los viajeros en la plaza Gabriela Mistral, ubicada en el sector de La Mariscal. Ahí Alex, guía turístico nativo de la zona, aguarda con ansias a los 10 aventureros que lo acompañarán hasta la plaza central del pueblo.

 

 

 

 

 

Una vez que todos están acomodados en sus puestos, empieza la aventura. Antes de llegar es imprescindible que los turistas sepan algunos aspectos históricos y geográficos de la zona. Primero comenta sobre la riqueza y las bondades de su tierra, cuna de guerreros incas y de varías manifestaciones artísticas.

 

Durante el viaje, que toma una hora y media, desde el punto de partida hasta el centro del poblado, las historias del General Pintag, patrono de la parroquia, los detalles de la fauna y flora y una anunciada cabalgata, animan al grupo por llegar y participar en todas las actividades preparadas.

 

Durante el recorrido por la autopista General Rumiñahui, la vista de los nevados Cotopaxi, Antisana y los Illinizas evidencian un día despejado, preciso para una mañana de aventura.

 

Una vez en el pueblo, Alex se despide. Al recorrido por las lagunas de los páramos de la zona no podrá ir. Sin embargo, los organizadores del recorrido invitan al grupo para miren fotografías de otros tours en el Centro de Información de la parroquia y para que tomen un vaso de agua de ’sunfo’ (planta medicinal nativa) bien caliente, “para que no de soroche”, aseguran.

 

De regreso al vehículo, los organizadores anuncian que después de un recorrido de 15 minutos más en carro, llegarían al refugio del ‘J’, donde los caballos estarían esperando, ya adecuados con las monturas y estribos bien puestos para iniciar la cabalgata. Durante el trayecto, todos comentabas sobre antiguas experiencias parecidas y otros, los más temerosos, aseguraban nunca haber montado uno.

 

Sin embargo un hueco en el camino de piedra impidió que los turistas sigan con el recorrido en el vehículo. Afortunadamente, una camioneta 4×4, vehículo apropiado para ese terreno, circulaba unos metros delante. “Todos al balde”, gritó uno de los organizadores, después de haber convencido al chofer de llevar a los turistas hasta el refugio.

 

El frío del páramo se comenzó a sentir, cuando más se acercaban a las faldas del Sincholagua, elevación por la que iban a ascender en los caballos. En el refugio, el ‘J’ aguardaba la llegada del grupo que guiaría por los secretos de las elevaciones de tierra y lagunas que iban a visitar. Otro nativo, que no supo decir su nombre, pero que aseguró haber nacido en el sector, brindó algunas porciones de chocolate “para que tengan más energía y no se entumezcan los músculos por el frío”, dijo.

 

Empezó la cabalgata y en la primera recta, el más astuto de los  aventureros hizo galopar su caballo. Los gritos de los menos experimentados retumbaban entre la vegetación de la zona, cubierta por altas matas de chuquiragua (flor típica del páramo) por el miedo de perder el control del animal y terminar en el piso. Sin embargo, el ‘J’, mientras reía por “la inexperiencia de los citadinos”, aseguraba que mientras él este al mando del grupo nada pasaría.

 

A lo lejos, entre la dispersa vegetación y los pajonales que cercan el sendero se logra divisar una mancha azul que el guía explica que es la Laguna de Yanasacha. Dentro del recorrido se pueden visitar dos cascadas más: Laguna de secas o Muertepungo y Tipopugro .

 

Una parada en el lugar es el momento preciso para pedir prestados al guía, todos sus enseres, los que todo chagra utiliza. El sombrero de media ala y un poncho grueso que los calienta, pese a las bajas temperaturas, para tomarse algunas fotografías.

 

El recorrido continúa, ahora rumbo hacia el mirador que queda en la cima del Sincholagua, desde donde se divisa, entre la neblina, que por la hora lo cubre casi todo, el Valle de los Chillos. Una zona urbana, ubicada a 40 minutos de Pintag.

 

La flora del páramo, donde plantas como el chusque, chilco, frailejón y carrizo, o animales como conejos, salamandras y un imponente cóndor que sobrevuela el sector,  siguen maravillando a los visitantes, que después de una hora de cabalgata ya se sienten grandes jinetes.

 

El recorrido incluye visitas a las lagunas de la zona

El recorrido incluye visitas a las lagunas de la zona

Por la premura del tiempo, los visitantes deciden regresar, sin embargo el ‘J’ comenta que el camino por el río de lava que se conserva desde la última erupción del Antisana en 1700, es el más sorprendente de todos los atractivos de la zona. Para este recorrido los visitantes deben permanecer en el lugar por dos días, para acampar en un pampa y continuar con la excursión al amanecer.

 

 

 

 

 

El camino de regreso se hace más corto, talvez por que las ganas de quedarse en la zona y seguir viviendo esta experiencia, es parte del pensamiento de los turistas. Ahora, después de haber aplacado el frío con chompas gruesas y chalinas, el los rostros de los cabalgantes se observan las mejillas rojizas producto del sol de páramo, que según

comentan los nativos “es más fuerte que el de la costa, aunque no se sienta”.

 

Un kilómetro atrás, en la última recta, ya se divisa la casa del refugio, donde los organizadores esperan a los hambrientos aventureros con una pierna de cordero asada. Talvez por el hambre o por la necesidad de demostrar que después de dos horas de recorrido, controlan perfectamente el caballo, todos galopan siguiendo al ‘J’.

 

Comen y ríen hasta que el dueño de la camioneta regresa para volver con los aventureros hasta el punto donde se quedó la furgoneta. Los agradecimientos y promesas de volver pronto, llenan de satisfacción al guía, quien comenta que desde hace 13 años se dedica a las guías de excursiones en el Sincholagua.

 

Desde que abordan la furgoneta, todos se acomodan, pues la siguiente parada sería después de hora y media cuando lleguen a la plaza Gabriela Mistral.

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