Marzo 1, 2009 at 7:05 pm (1)

Con los hermanos Jácome, de Tercer Mundo...

Con los hermanos Jácome, de Tercer Mundo...

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Erupciones ya no atemorizan

Febrero 26, 2009 at 5:53 pm (Desde el periodismo) (, , , , , , , , )

En poblaciones situadas cerca del Reventador se vive con tranquilidad y hasta con cierta indiferencia.

Las erupciones son constantes.

Las erupciones son constantes.

Mientras cae la noche en el cantón de El Chaco y los pueblos aledaños, los flujos de lava y piedras incandescentes que descienden por las laderas del volcán El Reventador, se ven como “candela que sale de la tierra” según los moradores que la población, ubicada a aproximadamente 200 kilómetros de Quito.

En el día, el avistamiento de la montana es difícil. Gran cantidad de nubes, ceniza y vapor de agua cubre casi por completo la cima, el cráter no se ve, pero los estruendosos sonidos y los leves pero continuos movimientos terráqueos alertan a los moradores de que algo sucede en el interior de la tierra, cuando la intensidad aumenta y los periodos de espera estos fenómenos son más cortos, comprenden que algo más fuerte puede ocurrir.

Desde las 19h00, si el cielo está despejado, y hasta las 05h00 de la madrugada se puede divisar la forma de las montañas, las columnas de ceniza y el cráter despidiendo por el aire lava y piedras incandescentes.

Desde algunos puntos de la carretera, como el puente del sector de Piedra Fina, los conductores de buses y camiones se detienen por varios minutos o se parquean y bajan de los vehículos para apreciar el paisaje. “Unos con miedo, otros con asombro siempre admiran al volcán” aseguró María R., propietaria de una licorería que colinda con la carretera.

Ella comentó que en algunas ocasiones ha hospedado a conductores que por el temor de ser alcanzados por material incandescente no ha podido seguir con su viaje y que han esperado a que amanezca para continuar, asegurando que “en el día pasa lo mismo, sólo que por la luz no se ve que las piedras bajan prendidas”. 

Sin embargo, la comunidad ya no le teme. Ahora, después de que el volcán ha tenido periodos eruptivos durante seis años, afirman que lo respetan, pero que conviven con él tranquilos y que están acostumbrados a los sismos y bramidos que produce a diario, típicos en las poblaciones asentadas cerca de volcanes.

“Con el Tungurahua pasa lo mismo y en Baños también viven tranquilos”, aseguró Carmen Quinchuela, propietaria de una tienda de abarrotes del cantón El Chaco. En esa población, los sonidos y los sismos se escuchan y se sienten hasta aproximadamente 40 kilómetros de distancia de la elevación. En el lugar habitan aproximadamente 10 mil personas y existen 250 familias que viven cerca de las faldas del volcán. 

Este volcán que desde el 2002 inició un nuevo proceso eruptivo, y que no ha terminado hasta la presente fecha, es parte del paisaje de la zona, donde la vasta vegetación, la fauna y las comunidades han desarrollado un turismo “temerario” como lo considera Brandley Mc. Graw, guía turístico, que encontró en el lugar “una zona perfecta para recorrer y dictar clases de inglés a los moradores y turistas nacionales”.

 A las habitantes, las erupciones del Reventador ya no los impresionan. “Nosotros ya no salimos a ver las erupciones ni la candela que baja por la loma, salimos cuando vienen turistas o medios de comunicación”, aseguró Alejandro Chilgana o Don Alejo, como lo conocen en el pueblo, hombre de más de 50 años, que es la mano derecha de los técnicos y vulcanólogos del Instituto Geofísico (IGM) y de los medios de comunicación, en los ascensos, recorridos y monitores del volcán. 

“Ahora estamos acostumbrados, antes si nos atemorizaba, sobre todo por la posibilidad de perder nuestras casas, tierras, cultivos y animales”, comentó José Carbo, agricultor de la zona quien aseguró no haber perdido sus cosechas ni haber tenido problemas por la caída de ceniza en las dos últimas erupciones de julio y pasado sábado 08 de noviembre del presente año.

Por el momento, las poblaciones aledañas permanecen en sus casas y cumplen con sus actividades normales. Los niños van a las escuelas y los hombres y mujeres, dedicados en su mayoría a la agricultura y ganadería, siguen trabajando, pero todos están alerta de las indicaciones de las autoridades y los COEs.

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Tradición, historia y leyenda en el Desfile de la Confraternidad

Febrero 26, 2009 at 5:11 pm (Desde el periodismo) (, , , , , )

Carros alegóricas del Desfile de la Confraternidad
Carros alegóricas del Desfile de la Confraternidad

Un recorrido por todas las etapas históricas de la ciudad desde el origen y mestizaje hasta el Quito Moderno rumbo al año Bicentenario se presentará en el desfile.

“Desde antes de que el tiempo fuese tiempo, desde siempre, desde los caranquis, los huancavilcas o los cochasquís y, desde luego, también desde los quitus y los caras, desde todos. Quito ha sabido construirse a sí mismo sobre la base de sus gentes, de su valor, de su muy alto sentido de la justicia y de su entrega generosa por días mejores para la Patria”, dice un fragmento del guión literario del Desfile de la Confraternidad.

 

 

 

 

 

 

Este año, la llegada y futura celebración del Bicentenario del 10 de agosto de 1809, Primer Grito de la Independencia será el tema de desfile en el que participarán un promedio de seis mil personas divididas en escuadras de músicos, danzantes, actores, bastoneras, escuelas de arte y bandas de pueblo y de guerras.

 

Además, para la organización unas 60 personas más han trabajado por lo menos 12 horas diarias, incluidos los feriados y los fines de semana, desde hace seis semanas,  para no descuidar ningún detalle “ni el más chiquito”, aseguró Oscar Chicaiza, encargado del taller donde se fabrican los ocho carros alegóricos que participaran hoy y mañana en los desfiles de la Confraternidad.

 

Estos se desarrollaran al norte de la ciudad hoy a partir de las 09:00, en la avenida de Los Shyris, desde la calle Gaspar de Villaroel hasta la Av. Eloy Alfaro. En el sur, será mañana y partirá en la avenida Teniente Hugo Ortiz, desde la calle Cardenal de la Torre hasta la Aushyris, a partir de las 8h00.

 

Los carros alegóricos y todos los elementos que van incluidos, como figuras humanas gigantes, maquetas de edificaciones, animales y decorados fueron elaboradas por 25 artesanos. Todas las figuras tienen una estructura de hierro, un recubrimiento de esponja, acabados hechos en papel maché para los rostros (técnica que se utiliza desde este año), colores y texturas dados con pintura de caucho y los vestuarios con papel cambrel (muy parecido a una tela muy delgada y suave.

 

Para Francisco Sahona, organizador del evento desde 1993, “esta es una tradición que se debe mantener por todo lo que representa para la ciudad, su historia, sus leyendas y mucho más”.

 

El desfile estará dividido en ocho bloques que serán: Quito Multiétnico – origen y mestizaje de nuestra nación, Quito – Rebelde y Libertario, Eugenio Espejo – El duende quiteño, Agosto – héroes, mártires y el pueblo quiteño, 24 de mayo – el día de la independencia, Quito Republicano, Quito – Incluyente y Diverso, Quito en el bicentenario – el inmenso futuro.

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Pintag: Descubriendo los páramos a caballo

Febrero 26, 2009 at 5:02 pm (Desde el periodismo) (, , , , , , )

Cabalgata por los senderos del cerro Sincholagua en Pintag

Cabalgata por los senderos del cerro Sincholagua en Pintag

Llegar a la parroquia de Pintag, desde la capital no es difícil. Una furgoneta para 15 personas aguarda a los viajeros en la plaza Gabriela Mistral, ubicada en el sector de La Mariscal. Ahí Alex, guía turístico nativo de la zona, aguarda con ansias a los 10 aventureros que lo acompañarán hasta la plaza central del pueblo.

 

 

 

 

 

Una vez que todos están acomodados en sus puestos, empieza la aventura. Antes de llegar es imprescindible que los turistas sepan algunos aspectos históricos y geográficos de la zona. Primero comenta sobre la riqueza y las bondades de su tierra, cuna de guerreros incas y de varías manifestaciones artísticas.

 

Durante el viaje, que toma una hora y media, desde el punto de partida hasta el centro del poblado, las historias del General Pintag, patrono de la parroquia, los detalles de la fauna y flora y una anunciada cabalgata, animan al grupo por llegar y participar en todas las actividades preparadas.

 

Durante el recorrido por la autopista General Rumiñahui, la vista de los nevados Cotopaxi, Antisana y los Illinizas evidencian un día despejado, preciso para una mañana de aventura.

 

Una vez en el pueblo, Alex se despide. Al recorrido por las lagunas de los páramos de la zona no podrá ir. Sin embargo, los organizadores del recorrido invitan al grupo para miren fotografías de otros tours en el Centro de Información de la parroquia y para que tomen un vaso de agua de ’sunfo’ (planta medicinal nativa) bien caliente, “para que no de soroche”, aseguran.

 

De regreso al vehículo, los organizadores anuncian que después de un recorrido de 15 minutos más en carro, llegarían al refugio del ‘J’, donde los caballos estarían esperando, ya adecuados con las monturas y estribos bien puestos para iniciar la cabalgata. Durante el trayecto, todos comentabas sobre antiguas experiencias parecidas y otros, los más temerosos, aseguraban nunca haber montado uno.

 

Sin embargo un hueco en el camino de piedra impidió que los turistas sigan con el recorrido en el vehículo. Afortunadamente, una camioneta 4×4, vehículo apropiado para ese terreno, circulaba unos metros delante. “Todos al balde”, gritó uno de los organizadores, después de haber convencido al chofer de llevar a los turistas hasta el refugio.

 

El frío del páramo se comenzó a sentir, cuando más se acercaban a las faldas del Sincholagua, elevación por la que iban a ascender en los caballos. En el refugio, el ‘J’ aguardaba la llegada del grupo que guiaría por los secretos de las elevaciones de tierra y lagunas que iban a visitar. Otro nativo, que no supo decir su nombre, pero que aseguró haber nacido en el sector, brindó algunas porciones de chocolate “para que tengan más energía y no se entumezcan los músculos por el frío”, dijo.

 

Empezó la cabalgata y en la primera recta, el más astuto de los  aventureros hizo galopar su caballo. Los gritos de los menos experimentados retumbaban entre la vegetación de la zona, cubierta por altas matas de chuquiragua (flor típica del páramo) por el miedo de perder el control del animal y terminar en el piso. Sin embargo, el ‘J’, mientras reía por “la inexperiencia de los citadinos”, aseguraba que mientras él este al mando del grupo nada pasaría.

 

A lo lejos, entre la dispersa vegetación y los pajonales que cercan el sendero se logra divisar una mancha azul que el guía explica que es la Laguna de Yanasacha. Dentro del recorrido se pueden visitar dos cascadas más: Laguna de secas o Muertepungo y Tipopugro .

 

Una parada en el lugar es el momento preciso para pedir prestados al guía, todos sus enseres, los que todo chagra utiliza. El sombrero de media ala y un poncho grueso que los calienta, pese a las bajas temperaturas, para tomarse algunas fotografías.

 

El recorrido continúa, ahora rumbo hacia el mirador que queda en la cima del Sincholagua, desde donde se divisa, entre la neblina, que por la hora lo cubre casi todo, el Valle de los Chillos. Una zona urbana, ubicada a 40 minutos de Pintag.

 

La flora del páramo, donde plantas como el chusque, chilco, frailejón y carrizo, o animales como conejos, salamandras y un imponente cóndor que sobrevuela el sector,  siguen maravillando a los visitantes, que después de una hora de cabalgata ya se sienten grandes jinetes.

 

El recorrido incluye visitas a las lagunas de la zona

El recorrido incluye visitas a las lagunas de la zona

Por la premura del tiempo, los visitantes deciden regresar, sin embargo el ‘J’ comenta que el camino por el río de lava que se conserva desde la última erupción del Antisana en 1700, es el más sorprendente de todos los atractivos de la zona. Para este recorrido los visitantes deben permanecer en el lugar por dos días, para acampar en un pampa y continuar con la excursión al amanecer.

 

 

 

 

 

El camino de regreso se hace más corto, talvez por que las ganas de quedarse en la zona y seguir viviendo esta experiencia, es parte del pensamiento de los turistas. Ahora, después de haber aplacado el frío con chompas gruesas y chalinas, el los rostros de los cabalgantes se observan las mejillas rojizas producto del sol de páramo, que según

comentan los nativos “es más fuerte que el de la costa, aunque no se sienta”.

 

Un kilómetro atrás, en la última recta, ya se divisa la casa del refugio, donde los organizadores esperan a los hambrientos aventureros con una pierna de cordero asada. Talvez por el hambre o por la necesidad de demostrar que después de dos horas de recorrido, controlan perfectamente el caballo, todos galopan siguiendo al ‘J’.

 

Comen y ríen hasta que el dueño de la camioneta regresa para volver con los aventureros hasta el punto donde se quedó la furgoneta. Los agradecimientos y promesas de volver pronto, llenan de satisfacción al guía, quien comenta que desde hace 13 años se dedica a las guías de excursiones en el Sincholagua.

 

Desde que abordan la furgoneta, todos se acomodan, pues la siguiente parada sería después de hora y media cuando lleguen a la plaza Gabriela Mistral.

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Las chivas: una forma de redescubrir Quito

Febrero 26, 2009 at 4:52 pm (Desde el periodismo) (, , , , )

"Yo soy el chullita quiteño"...

"Yo soy el chullita quiteño"...

Alquilar una chiva en Quito, no es difícil siempre y cuando la demanda de las fiestas de Quito no las hayan copado todas. A pesar de eso quienes consiguen una suelen reunirse en la Tribuna de los Shyris. Esa noche más de 100 personas esperaban pacientes, en el frío de la noche, que llegue su medio de transporte.

 

Cuando llega la chiva, la emoción de una experiencia nueva y el final de la espera, marcan una sonrisa en los asistentes que van subiendo por la parte lateral del “clásico busecito” para reconocer la ciudad en una hora poco habitual para hacer turismo y desde un ángulo diferente.

 

Una vez que todos están dentro del vehículo, los guías entregan los pitos y vasos que utilizarán durante el recorrido. La chiva empieza a rodar sobre la avenida de los Shyris. La Bandade Cotocollao toca las primeras notas del Chulla Quiteño y los asistentes corean la canción y siguen el ritmo con los pitos.     

 

Curva hacia la derecha para tomar la avenida República. Los asistentes, en esta ocasión trabajadores de un restaurante de comida japonesa, bromeaban con sus jefes, todos asiáticos, sobre su desconocimiento de las calles y lugares típicos de la ciudad.

 

Llegando a la avenida amazonas, la vista de la ciudad, un poco desolada y cubierta de neblina, cambio de cara. Ahora, la gente caminaba por las calles, reía y bailaba al son de la banda de pueblo de cada una de las chivas que recorrían el sector a esa hora.

 

Mientras seguían el recorrido por la misma avenida, “un borrachito”, como comentaban los asistentes, saludaba sacándose la gorra y bailando mientras dentro del automotor todos le aplaudían y cantaban  “lindo Quito de mi vida, yo te canto con amor”.

 

Llegando a la avenida de la patria, para salir a la 10 de agosto, otra vez una ciudad fría y solitaria mermó la euforia de los viajeros. Hasta la banda de pueblo dejo de tocar. Ese fue el único momento de descanso que tuvieron los músicos.

 

Los jóvenes músicos José Toaso (32 años), Juan Toaso (30 años), Miguel Quishpe (22 años), Vinicio Toaso (20 años), Brian Quishpe (11 años) y Cristina Toaso (8 años) son miembros de una banda de pueblo, “de las más reconocidas de la ciudad” dijeron. Esta banda se dividió por las fiestas en dos grupos para poder responder a la gran demanda de las fiestas.

 

Pese a que son muy jóvenes todavía, ya tienen gran experiencia en estas ‘tocadas’. Todos recuerdan haber participado en estos festejos desde los seis años. Ellos, bien abrigados con chompas, gorros y doble par de medias, consideran ser el alma de la fiesta. “Sin banda no hay chiva” comenta Cristina quien se siente muy orgullosa por poder saludar a su ciudad y por ser una de las pocas mujeres que se dedican a esta actividad en la familia. 

 

Llegando al Centro Histórico, el gran escudo de la ciudad elaborado con luces de neón provoca en los asistentes un desflore de emociones, la banda toca más fuerte y con más energía. Para los japoneses esa fue una gran forma de saludar a la ciudad en sus fiestas.

 

Viendo lo que ocurría dentro de la chiva, los guías pensaron que era el momento perfecto para hacer un brindis “por la ciudad y su gente” con un vaso de canelazo. Y al son de ¡Viva Quito! empinaron el vaso y bebieron hasta la última gota del licor caliente típico de las fiestas y de los páramos ecuatorianos.

No importa la edad, todos disfrutan del paseo

No importa la edad, todos disfrutan del paseo

 

El recorrido por el Centro histórico fue asombroso. Las calles angostas y empinadas por donde circulaba la chiva dejaban descubrir una ciudad diferente. Las calles Guayaquil, Rocafuerte, Cuenca, Bolívar, Benalcázar Sucre. Mejía, García Moreno, Venezuela, Montúfar se ven diferentes en la noche.

 

Las calles prácticamente vacías, pero siempre con algún transeúnte daban un paisaje diferente. En la Plazade Santo Domingo, la chiva tuvo que parar por unos minutos mientras en guía intentaba convencer a dos agentes de tránsito para que permitan que los turistas lleguen a San Francisco y a la Plazade la Independencia.“Son japoneses y quieren conocer esos lugares, no sea malito” le decía mientras la banda tocaba más fuerte para que no se escuchen sus súplicas.

 

Miraron hacia atrás, cuando la chiva comenzó a rodar y Martín, el carismático guía corría tras el vehículo. Iba despacio, pero siempre más rápido que él. Dando un salto sorprendente estaba de pie en el lado derecho del vehículo. “Lo logramos”, anunció. Él había podido convencer a los agentes de tránsito para que permita el paso.

 

Esta hazaña merecía un nuevo brindis. Los vasos pasaban de mano en mano hasta la parte posterior del vehículo. Algunos, los más recatados se excusaron del brindis asegurando que no hacía tanto frío, mientras una leve capa de neblina cubría la chiva.

 

Subiendo por la Rocafuerte, llegamos a la calle Cuenca, donde la tarde anterior había ocurrido un incendio de gran magnitud. Los obreros que trabajaban en el techo de la casa víctima del fuego, se tomaron unos minutos para saludar y dar unos poquitos pasos de baile, al ritmo de los platillos, que con real maestría los manejaba Cristina Toaso.

 

Luego, cruzando por el Palacio Presidencial, los militares, con su marcialidad saludaron a los turistas fiesteros. Mientras uno de ellos, el más joven por su apariencia, apoyado en el filo de uno de los balcones, escuchaba música en su radio portátil. “¡Así lo van a matar al presidente!”, grito uno de los asistentes más osados. El joven militar solo sonrió.

 

Ya en el regreso, tomado la avenida 12 de octubre, hacia el norte, una parada de algo más de 40 minutos fue el mejor momento para conversar y compartir. El guía anunció que en durante los próximos cinco minutos tres parejas bailarían al son de “Cuchara de palo” para elegir a la Quiteña Bonita.La ganadora fue una japonesa quien aseguro que su nombre en español significa Gloria.

 

Después de esto, los asistentes, guías, y músicos tuvieron tiempo de degustar algunas variedades de sushi (comida japonesa), pollo brosterizado y bocaditos. Según Martín, los japoneses quisieron de esta manera rendir un homenaje a la ciudad y a sus colaboradores.

 

El recorrido continuó. Ahora buscando las calles más despejadas ya que estaban un poco pasados del tiempo. En el camino, la mitad de los 25 asistentes que viajaban en la chiva se despidieron y se bajaron ya que estaban más cerca de sus viviendas. El resto, llegó hasta la tribuna de los Shyris, donde los organizadores del recorrido debieron cancelar un saldo a los dueños del vehículo por excederse en el tiempo del recorrido.

 

Los músicos de la banda bajaron sus instrumentos y los adornos que quedaban fueron remplazados por otros, para que este lista para el nuevo recorrido. Sin embargo, ese momento se enteraron que el recorrido que iniciaba a las 22h00 había cancelado el recorrido por el frío que hacia y una posible lluvia que no llego

 

 

 

 

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“El Periodismo: El mejor oficio del mundo”*

Diciembre 12, 2007 at 10:03 pm (Blogs, Vivido) (, , , )

Decir que existe un oficio en el mundo que es mejor o superior, en muchos aspectos, a los demás es muy aventurado, pero viviéndolo desde las raíces creo que es un superlativo muy acertado.  

De mi poca experiencia en este fascinante mundo, puedo decir que para ser un periodista de, por lo menos, mediana calidad es necesaria la instrucción y el conocimiento de la mayor cantidad posible de ciencias, artes, acontecimientos de actualidad, historia, entre otras para un mejor desenvolvimiento en el ámbito profesional.

Para esto se hace imprescindible la lectura incansable, la curiosidad insaciable y la astucia necesaria para conseguir la información útil para informar a la sociedad.  Además, asumir que la sociedad o mejor dicho nuestros lectores son nuestros reales y únicos jefes, es tan o más importante que cumplir las reglas del medio para el que uno trabaja o de la profesión en general, ya que el éxito verdadero está en satisfacer la necesidades de información y conocimiento de ellos.

Sin duda alguna, la vocación y el gusto por esta labor son esenciales para comprometerse y encontrarle “la razón de ser” a la profesión.  Para descubrir si es que nos estamos dirigiendo por el camino correcto es necesario que tengamos la capacidad de desenvolvernos por nuestros propios medios y no temerle a muchas cosas que gran parte de la gente no haría.

Ser más astuto y arriesgar mucho, pero nunca retroceder y vibrar, apasionarse y sentir todo a flor de piel es fundamental para sentir como propio todo el trabajo y el esfuerzo sin dejar que este se vuelva cotidiano e intrascendente y que uno le pierda el gusto. 

También, es importante para el real periodista no perder la capacidad de sorprenderse y menos autoconvencerse de que después de ver tantas historias y acontecimientos uno lo ha visto y lo sabe todo, ya que es imprescindible dejarse galantear y seducir por lo nuevo o por lo antiguo pero que no tiene aun su verdadero lugar en el tiempo y el espacio. 

Por todas estas razones que detallé anteriormente pienso que el periodismo sí es el mejor oficio del mundo y me siento muy orgullosa y satisfecha de haber escogido esta profesión y estar dentro del mundo del MEJOR OFICIO DEL MUNDO… 

*Título copiado de un ensayo del escritor y periodista colombiano Gabriel García Márquez.

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¿Amor?, que relajo esto del amor

Diciembre 12, 2007 at 9:59 pm (Blogs, Inventado, Robado, Vivido) (, , )

Un amor desinteresado por quien podría dar mi vida y más. Ese amor en el que quiero con la mente, el cuerpo y el alma. Donde sí él llega a faltarme un solo minuto el aire me sobra, los minutos se me hacen más largos, los latidos de mi corazón más lentos, mi piel siente mucho frío, mis pensamientos se vuelven tontos y las lágrimas, casi siempre invisibles, mojan mis mejillas.  

¡Que difícil es querer así! Y más difícil aún el darme cuenta de cuándo todo lo que siento es amor del bueno; o no porque no puede existir amor malo, si hace daño ese sentimiento, el amor deja de ser amor, tal vez una gran obsesión; o si simplemente lo que siento es producto de la ilusión que me provoca una personalidad avasalladora.  

Cuánto de esto es real?, ¿Se puede amar siempre combinando la razón, el deseo y el amor como tal? ¿Cuándo se quiere con uno o con dos de estos componentes, no se puede sentir un amor completo?  Tal vez, si solo uso la razón, el amor queda incompleto.

Solo pienso lo que creo sentir y desear, pero no tengo la capacidad de dejar que siga, el amor, con su curso normal. Puede ser una amistad muy sincera, todo dentro de la normalidad, sin pasión, sin excesos, sin aventura, sin magia.  Si dejo que el amor siga el camino que señala el deseo, los excesos de pasión transforman la relación en algo que solo puede fluir en la obscuridad de una habitación, con ropa regada por todas partes y el calor de dos cuerpos sobre la cama, comiéndose el uno al otro. Pero deja de ser racional en esencia.

Nunca trasciende. La atracción me nubla el panorama.  Clamo por la presencia del otro, si no está no puedo cumplir el sueño. Y después de que se cumple no queda nada. Tal vez los recuerdo, pero ¿qué recuerdo? Sus labios recorriendo mi cuerpo o mis manos intentando descubrir que hay dentro de esa burbuja de piel. No pienso ni siento con el alma, los cinco sentidos luchan incansablemente para intentar que después de llegar a la cima me quede algo, algo deje una huella. 

El amor por amor, porque simplemente quiero querer. Bloquea mi razón, porque se que ella trazará un mejor camino. No dejo, en muchos casos, que el amor llegue a la intimidad porque tampoco necesito tanto del otro. Quiero porque sí y para mi, mucha fantasía, muchos sueños (dormida o despierta).

La imaginación me ayuda a crear escenarios perfectos, con actores profesionales, pero a nada se concreta. Todo se desarrolla en mi cabeza, no hay necesidad de besar, de tocar y mucho menos de pensar. ¡Si lo hago, se acaba! La ilusión existe, pero él quizás lo ignora. Cara a cara, tal vez esa actuación magistral no se cumpla, pero tampoco puede durar para siempre.  

Algún momento, temprano o tarde, me llego a despertar y la perfección se esfuma, me pone los pies sobre la tierra y todo el resto continua. Todo, con la satisfacción de haber vivido plenamente y cumplido mis sueños, pero frustrada cuando al mirar atrás y ver, al igual que en el desierto, que el viento borró todo el camino recorrido. 

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“La Trágica Aventura de Viajar en Bus”

Diciembre 12, 2007 at 9:44 pm (Blogs, Robado) (, , , , , , )

Después de una fiesta tener que madrugar es algo terrible. En mi caso particular nunca he sido muy buena para esto, y lo peor es qué por lo menos de lunes a viernes nunca me queda de otra manera.  

Para colmo todos los sábados, al igual que entre semana, me toca asistir a las clases de Educación Ambiental programadas por el Ministerio de Educación para los 5tos cursos del país. Un sábado, de tantos, después de una fiestota en la casa de mi mejor amigo decidí despertarme un poco más tarde para ir en bus de línea y no en el transporte del colegio a esas molestosas clases.

¡Nunca me he arrepentido tanto, como ese día, de tomar una decisión tan a la ligera! Me puse el uniforme, tome mi maleta y salí a la parada por donde pasaban los buses que me llevarían hasta el colegio. Aunque no me lo crean, y sin exagerar esperé 1 hora hasta que pasó el bus. Cabe mencionar que eran las 8:45 cuando me subí al transporte, tenía 45 minutos de retrazo, y todavía no empieza la mejor parte de la aventura. 

Después de unos 20 minutos de viaje el conductor se dio cuenta de que un poco antes de llegar al peaje estaban algunos policías revisando papeles, y como para variar, él no tenía sus papeles en regla nos detuvieron. Después de casi 30 minutos de discusión los policías decidieron llevarlo a un centro de retención y tuve que esperar una media hora más hasta que llegue un chofer de reemplazo.  

No podía subirme en otro bus porque no tenía más dinero que para ese y ya lo había pagado. La señorita que cobraba, como cosa rara, después de que nos detuvieron desapareció por completo y no había quien nos devuelva la plata.  El chofer que llegó para hacerse cargo del bus tuvo que pasar una serie de revisiones antes de poder conducir.

Hasta que le hicieron todas las revisiones del caso paso un largo de tiempo. Más o menos a las 10:35 continué el viaje hasta el colegio. A la hora que llegué mis profesores y compañeros ya estaban de salida, después de todo el trajín me tocó regresarme a la casa con una horrorosa aventura y un gran cero en la clase de ese día…

Depuse de todo lo ocurrido quiero hacer una petición a todos los señores transportistas de país:  Por favor, ser chofer es un oficio, y como en cualquier otro, tienen que trabajar con responsabilidad, saberse de memoria todas las reglas de transito y sobre todo acatarlas y respetarlas, ustedes no transportan objetos, transportan seres humanos, cuyas vidas ponen en sus manos a diario.  

Nadie les impide trabajar, pero por favor, háganlo siempre por lo legal, tengan sus papeles en regla y no huyan cuando comenten un error ya que de la única persona de la que no van a poder huir nunca es de ustedes mismos y la conciencia les remorderá toda la vida.

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Madre, locamente madre…

Diciembre 11, 2007 at 3:07 am (Blogs, Inventado)

A veces, todos pensamos que no es tan fácil perder la cordura… Y ¿Perder la cordura por amor? Pues es un lugar común que, en lo personal, lo utilizo mucho. Ayer, caminando por la calle me encontré con una mujer, joven, alta, muy delgada, bien arregladita.

 

Llevaba un coche de bebé, con todo lo necesario para su cuidado. Una pañalera, que por el bulto que se veía, estaba muy bien provista de un completo equipo con pañales, biberones, ropita, juguetes y demás…

 

Mientras yo esperaba el bus, ella, sentada en el filo de la jardinera de un edificio, mecía el cochecito y cantaba alguna canción de cuna. Al bebé no se lo veía, el coche estaba tapado con una cobija celeste. A pesar de esto, a todas las personas, que en ese momento transitábamos por ahí, nos preguntada sobre su hijo.

 

      – ¿Verdad que es muy hermoso?, Se llama José Antonio. Y es mi hijito. Nació hace un poquito más de dos meses.

 

Como no es raro en esta ciudad, donde la gente camina preocupada de sus asuntos, apurada, mal genio o simplemente indiferente, nadie le ponía mucha atención a la joven muchacha.

 

 

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Pasaron algunos minutos. Una señora, apresurada, pero enternecida por lo que escuchaba decir a tan abnegada madre, se detuvo junto a ella y le dijo que le deje ver al pequeño.

 

    – Yo tengo un nietecito casi le la misma edad y es mi alegría. ¿Puedo destapar el coche para verlo?, pregunto.

 

La joven, sin temer la reacción de la señora y de algunas personas que estaban junto a nosotros, destapó el coche. Para sorpresa de todos, el coche estaba vacío, todas las cosas que ella cargaba no le pertenecían a nadie, más que a su ilusión de ser madre.

 

Al ver las caras de todos los presentes la joven rompió en llanto. Regresó a ver a la puerta del edificio, justo cuando una señora abría la puerta. Al ver lo que ocurría, la señora soltó unas fundas que llevaba en sus manos. Corrió hacia la muchacha, la abrazó y le pidió que se calmara.

 

Al momento, las caras de todos parecían un solo signo de interrogación. Elucubrando sobre lo que podía estar ocurriendo y, de alguna manera (talvez muy poco sutil), exigiendo una explicación.

 

Explicación que esta señora, quien después supimos que era la madre de la muchacha, no nos negó.

 

     – Mi hija estuvo embarazada. Fue un embarazo muy tranquilo, lleno de amor y sobre todo de paz. No hubo complicaciones, hasta cuando se cumplió la fecha del parto. Días antes de esto, el bebé había dejado de moverse y ella pensó que era porque estaba muy grande. Se ahorcó con el cordón umbilical y nació muerto. Ahora, mi hija sale de la casa con su coche y con todas las cosas que compramos para el bebé. Le canta canciones y lo cuida. Mi hija enloqueció por la perdida del bebé. Enloqueció de puro amor.

 

Después de explicar esto, abrazó a la joven, cogió la pañalera y paró un taxi y se marcharon.

 

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“Al que madruga, Dios le ayuda”

Diciembre 9, 2007 at 6:38 pm (Blogs, Robado) (, , , )

En una de esas típicas mañanas frías y lluviosas de invierno me levanté un poco tarde, pensando en que el tiempo iba a ser suficiente, ya que me acosté pasada la media noche.

Era exactamente las 7:05 cuando entré a tomar una ducha. Salí del baño a las 7:20 y en 15 minutos estaba vestida, maquillada y peinada. Bajé a la cocina y preparé un nutritivo, pero rápido desayuno. Al acabar de comer, mi reloj marcaba las 7:50. Lo primero que pensé fue: ¡Dios mío, me voy a atrasar! Además de que ayer ya tuve problemas con mi jefe por impuntual hoy tengo una reunión con unos clientes a las 8:00.

Me cepillé los dientes, tomé mi bolso, las llaves del auto y salí corriendo. Al arrancar golpeé mi auto con la vereda. Se bajó la llanta trasera, pero como la oficina me quedaba cerca no le di mucha importancia. ¡La cambio allá!, pensé, después de la reunión o a la hora de almuerzo.

Para mi sorpresa, cuando llegué, no encontré estacionamiento, y por no ir al garaje de atrás me parqueé en la vereda de en frente. Llovía, y yo estaba con unos tacones bastante altos. Intenté correr, pero di tres pasos, me resbalé y caí. Se rompieron mis tacones, estaba empapada y muy adolorida.

Aterricé justo encima de un charco, pero mi bolso, que estaba abierto, cayo en media calle, la Av. 10 de Agosto para ser exacta. Cuando me levanté, aparte de la risa de todo el “público presente” (los consabidos metiches, que nunca ayudan y siempre estorban), vi cómo labiales, esferos, llaves, documentos y casi todas mis pertenencias, que 30 segundos antes estaban dentro de mi bolso, rodaban por la avenida.

A esa hora, por lo general, hay un tráfico terrible, por lo que para recoger cada cosa tenía que esperar a que cambie el semáforo, recoger la mayor cantidad de objetos, y además retirarme antes de que los carros arranquen, para que no me aplasten. Luego, esperar a que cambie el color nuevamente, para continuar con la operación.

Cuando terminé de recoger mis pertenencias eran las 8:15. Al entrar a la oficina me encontré con la novedad de que uno de mis compañeros había visto cuando me resbalé, y todos los demás, en complicidad con mi jefe y los clientes que me esperaban, estaban pegados a la ventana viendo las maniobras que hice después de caer.

Cuando llegue al escritorio de mi jefe, él no me regaño como yo esperaba, se rió y me dijo: Espero que esto le sirva de lección y que de aquí en adelante llegue siempre a tiempo. Nada hubiese pasado sí fuera puntual. “Al que madruga Dios le ayuda” mujer.

La cita programada se pospuso para la tarde del día siguiente y me gané el día libre. Mi jefe consideró que estando así, mojada, muy golpeada, adolorida y terriblemente avergonzada no podía trabajar y que era preferible que vaya al médico y descansara.

Desde ese día llego puntual a todo lugar y fomento campañas de puntualidad en mi casa, oficina, y en mi grupo de amigos.

Aunque no lo crean esto de la impuntualidad puede causar grandes y graves accidentes…

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